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‘Especialista en fracasos y frustraciones’ exposición homenaje a Alfredo Alonso ‘Fredi’
Ubicación:
HORARIO DE VISITAS: De lunes a viernes de 18:30 a 21:30 h
Exposición que pretender servir como un sencillo homenaje a uno de los miembros fundamentales de Espacio Tangente que ya no está entre nosotrxs.
En la muestra se exponen algunas de sus creaciones más emblemáticas junto a objetos, materiales y otros elementos que nos transportan a ese maravilloso y libre universo Frediano que se mantiene en nuestra memoria.
Nació el 24 de febrero 1955 en Terminón, un pequeño pueblo al Norte de Burgos en valle de Caderechas, cercano a Oña famoso por sus manzanas y cerezas. El pequeño de ocho hermanos, en el pueblo conocido como “el chico”. Su padre murió cuando él era joven, apenas tendría unos 6-10 años.
En el pueblo le encantaba salir con el tirachinas a tirarle a todo bicho que se le cruzara, pequeñas aves y roedores.
Tenía un cariñoso recuerdo de la burra que tenia la familia para la carga y labores del campo, “La Mochini” con la que había compartido muchos momentos.
Vivió en el pueblo toda su infancia hasta que completó el colegio y le mandaron a un internado en Valladolid. Allí comenzó a practicar atletismo, lo que le permitía salir los fines de semana para correr y acudir a las competiciones. Un tiempo más tarde, volvió al pueblo.
Los hermanos mayores se fueron a vivir a Bilbao por trabajo, al ser una ciudad cercana a Terminón. La familia se mudó a Burgos, al barrio de Gamonal. Fredi decidió irse a vivir con sus hermanos a Bilbao donde comenzó la carrera de psicología en la Universidad de Deusto.
Allí en Bilbao tuvo varios trabajos. Trabajo de redactor publicitario (siempre mantuvo que una campaña muy exitosa para la cerveza Oro Bilbao que él ideó se la apropió un compañero suyo deshonestamente) y acabó como enfermero en una residencia de personas mayores, donde alucinaba con las historias sobre sus vidas que le contaban algunos de los internos como la de aquel ex-ciclista profesional…
Entonces le llamaron del servicio militar, del cual se había librado un par de años antes por un error administrativo (habían llamado a su hermano mayor en vez de a él). Esta vez no se libraba y le toco hacer la mili, siendo asignado a la sección de farmacia.
De vuelta en Burgos trabajo como camarero en la famosa discoteca Armstrong.
Más tarde conoció a la mujer que resultaría su compañera de vida con la que se fue a vivir. Buscando su primer hijo tuvo sorpresa y en vez de uno vinieron dos. “Yo los hijos les hago de dos en dos” comentó en alguna ocasión.
Ya con cargas familiares tuvo que buscar un empleo estable, trabajando una época de ayudante de topógrafo para el desarrollo de las vías del tren en Villafría, también trabajó una temporada de jardinero en Floristerías Castilla, donde le tocó hacer los jardines de la Bridgestone y del Hospital Yagüe entre otros.
Trabajó en reforestación, plantando pinos y otras especies en la provincia de Burgos.
Le gustaba mucho la jardinería y el mundo de las plantas y le gustaba estudiar acerca de ellas, estudiar sobre su cultivo, etc… Estuvo a punto de abrir una explotación agrícola pero al final no se dio.
Siempre ha tenido huerta o cuanto menos sus tiestos en la ventana le servían para experimentar con distintas especies, violetas, perejil, aromáticas, incluso ha llegado a recoger habas, lentejas, rabanitos, mini zanahorias y mini tomates.
Un juego que tenía con su familia era memorizar el nombre científico de distintas especies de plantas.
Finalmente acabó trabajando en la construcción de peón de obra donde se partía el lomo y acabó con lumbago y problemas de espalda.
Por aquel entonces, y probablemente por su amigo y artista Miguel Ángel Moradillo y su amiga Belín conoció el Centro de Creación Contemporánea que comenzó a frecuentar, Espacio Tangente, donde pudo dar rienda suelta a su creatividad y acabó siendo uno de los más importantes colaboradores de este lugar.
Siempre ha sido un ferviente lector. Era asiduo a la Biblioteca Pública de Burgos de la cual conocía ya gran parte de su colección de libros y sobre todo de cómics.
Su afición por los cómics le llevó a crear la Asociación Cultural de Amigos del Cómic “Laceace”, que más tarde evolucionaría a asociación multidisciplinar desde la que se organizaron talleres, exposiciones, acciones e intervenciones en el espacio público.
En Espacio Tangente desarrolló muchas actividades: destacan las exposiciones “Áridos (2007), “Ellas las botellas” (2008), “Helix” (2009) bajo el paraguas de Laceace así como la acción “Toppling. Efecto dominó” (2009).
El taller “Ellas las botellas” (2008), la fiesta performante “V Aniversario Laceace Artí(fi)ces” (2009), el taller “Cerrecicla” (2010-2011), la sesión ochentera en el ciclo “Soundfa Sundays” (2012).
Además, participó en infinidad de eventos y actividades culturales, entre otras: “la aldea.ppf poesía en pequeño formato” en el espacio de arte y lugar amigo “El Hacedor” en La Aldea de portillo de Busto (Burgos-2010).
Allí también participó en la exposición colectiva “Entreparéntesis”(2012) con “Laceace”.
Su última exposición en Espacio Tangente fue “Marfredianos” (2018) junto a su compañera de taller y gran amiga Mar.
María José, Javi y Edu
Fredi Alonso.
Yo soy maestro en fracasos y frustraciones.
Fue de un grupo que se llamaron Los Bordes Brothers, no de música sino de cuadrilla.
—Pastor de ovejas.
Fundador de Laceace. Asociación Cultural de Los Amigos del Cómic, creada al rededor de 1996. La colección de cómics con la que se inicia surge de un depósito en una habitación de una buhardilla siendo la mayoría Jueves, 1984, Totem, Makoki, Creepy, El Víbora, y otras.
Este fondo se fue exponiendo en mercadillos y finalmente se vendió totalmente en 2013 o 2014. Esta Asociación no se llegó a legalizar y participaron en ella su mujer y sus hijos, y Miguel y Javier Moradillo.
Desde antes de Laceace. también desarrolló actividades en torno a los huertos urbanos en Burgos y de su huerta del pueblo en Terminón. En estas actividades participaban sus hijos desde pequeños y otras gentes a las que implicaba.
En una ocasión, en torno a 1993, utilizaron las vainas secas de una cosecha de alubias como relleno de la sardina de Carnaval de la Plaza de los Castaños.
De esta época surgió su afición y dedicación a la recolección, secado y clasificación de flores, tallos, semillas, sámaras, cortezas, cáscaras, piñas, y otros elementos naturales como caparazones de caracoles y mejillones, que se pintaban y decoraban de forma artesana y podían tomar formas como lámparas, cajas, esculturas y otras. -carajillón-
Aparte, trabajó con elementos reciclados, como paquetes de tabaco con los que elaboró el dominó gigante, Toppling, y con cascos de botellas en las que ensamblaba güitos y otras semillas.
Con este arte natural fue conjugando otras facetas de arte popular, como la música y la poesía que le permitieron organizar y participar en veladas con su particular gracejo, ironía e ingenio.
A la guitarra también podía desgranar su repertorio de Blues Burevano.
A otros niveles se enrocó con cuestiones como la Patafísica y el Postismo que no pasaron de inmersiones divertidas con amigos y colaboradores.
También llegó a participar en un rodaje con Super8 que tampoco vió la luz.
Fue un asiduo de la Muestra de instalaciones Expolón, que se llevó a cabo dentro del Festival Tribu de 2013 a 2019, participando con instalaciones de cáscaras de nueces pintadas por multitud de gente, otros elementos naturales y conceptuales, como la vez que se vistió de guardabosques.
Belín, Chala y Javi
